martes, 19 de octubre de 2010

Periodista denunció la complicidad de diputados en los 90 con represores


Mariano Saravia reiteró que el diputado sabía en los `90 que el ex policía había sido parte del aparato policial del terrorismo de Estado.
 
El periodista y escritor Mariano Saravia reiteró hoy ante la Justicia que el actual diputado nacional Oscar Aguad (UCR) sabía en los `90 que el imputado Carlos "Tucán" Yanicelli había sido parte del aparato policial del terrorismo de Estado en Córdoba durante la última dictadura.

Saravia reiteró testimonios que relacionan a Aguad con Yanicelli al declarar en la audiencia 42 del juicio por delitos de lesa humanidad que tiene como principales acusados a los represores Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez.

Antes de tomar declaración a los testigos, el presidente del Tribunal Oral Federal número 1 (TOF1), Jaime Diaz Gavier, informó que Videla y Menéndez no asistirían a la audiencia por hallarse internados en el Hospital Militar de Córdoba.

Actual director de Radio Nacional Córdoba, Saravia, es autor del libro La Sombra Azul, que recoge el testimonio del ex policía Luis Urquiza, torturado en el Departamento de Informaciones de la policía provincial (D2), con detalles sobre ese centro clandestino de detención y exterminio en el que revistaba Yanicelli.

Durante su relato, reiteró lo publicado en el libro sobre hechos de 1997, cuando el entonces fiscal de Estado Alberto Zapiola "le tiró en el escritorio (al entonces gobernador radical Ramón Mestre) una copia de las declaraciones de (Carlos Raimundo) `Charlie' Moore (ex preso político) en San Pablo, Brasil, en el que denunciaba a Yanicelli como uno de los torturadores del D2".

"Torturador". En esa oportunidad, según Saravia, Zapiola le dijo a Mestre: "Mirá, 'Gordo', a quién estás defendidendo, este tipo (que continuaba revistando en la policía de la provincia) es un torturador".

De acuerdo con el relato, Mestre le respondió a Zapiola que "el `milico' (apodo de Aguad, en esa época ministro de Gobierno en Córdoba) me dijo que era un tipo de confianza".
Luego, el entonces ministro de Gobieno "entró al despacho del gobernador y la discusión subió de tono y Aguad le dijo que (Yanicelli) es un tipo que está haciendo las cosas bien y Zapiola le contestó: yo no sé qué hace ahora, pero este informe dice que fue un torturador y vos (Aguad), no me digás si puede serlo o no porque vos, `milico', en los años 70 estabas jugando al rugby", relató el periodista.

Saravia dijo además que Yanicelli "fue considerado uno de sus mejores hombres por Mestre".
Recordó también que Luis Rébori, el ya fallecido ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba e integrante de la Conadep-Córdoba, sostuvo en esa época que nadie que hubiese estado en el D2 "era inocente y era claro que nigún ministro o gobernador podía ignorar esto".

"A partir del la publicación del libro (2002), balearon el frente de mi casa, pusieron una cruz esvástica y se llevaron mi perra, que la hacían ladrar cuando me llamaban por teléfono, pero cuando hacia la denuncia, en la policía me decían que eran intimidaciones y no una amenza", narró Saravia.

Añadió que "la gente del D2 había sido denunciada por Moore en el 80 y por Urquiza en Madrid" por el empleo de torturas.
Posteriormente prestó declaración el jornalero Omar Astudillo, quien se limitó a relatar que conoció al imputado Luis David Merlo cuando éste formaba parte de la custodia del domicilio del ex jefe de la policía provincial comisario Raúl Pedro Telleldín, alias "El 1", ya fallecido.

Palombo recordó tres guardias: a Jorge Pérez, un karateca que practicaba con su cuerpo, a "Juan" y a "Kunfito". Sin embargo, el caso más conmocionante fue el soportado por Pedro Galeano, alias el Correntino. "Lo torturaban haciéndole la plancha, lo agarraban entre varios, lo tiraban hacia arriba y lo dejaban que caiga y pegué directo en el piso, cada vez que hacían eso, temblaba el techo del sótano", recordó Palombo. También mencionó a Rubén Vilber, el Pelado, "que tenían todo la cabeza quemada y con heridas, con quien se ensañaron por su apellido judío". "A Galeano lo llevaron con nosotros, destrozado a la Cárcel de Encausados: le habían destrozado el ano con un espéculo. Pero dias después lo buscaron y se lo llevaron, para decir que había muerto en un enfrentamiento".

Vivono cerró la jornada. El mismo testimonió su secuestro ratificando lo dicho por Antelo, y su cautiverio en el SI. Recordó las torturas a las que fue sometido y que "entre las sesiones de tortura escuchó la de Esteban Mariño, al propio Jorge Palombo, a Adrián de Rosa, a Carlos Martin, a la familia Ferrari que eran dos señores mayores y un hijo de ellos que era un adolescente que no superaba los 16 años; además de Patricia Antelo y Virginia Molina que tenían 17 años", dijo el testigo

Vivono relató también su paso por la Unidad 3 donde conoció a Daniel Gorosito y su cautiverio en la Cárcel de Coronda. Finalmente hizo mención a que después de 30 años sigue encontrándose en la calle con los autores de estos crímenes.

"El alto nivel de las declaraciones testimoniales nos desafían en lo personal y profesional permanentemente para estar a la altura de quienes representamos", señaló su abogada Gabriela Durruty. Asimismo dijo la letrada "a pesar de que el tribunal excluyó a Elida Luna como querellante, Daniel Gorosito su compañero, es una de las personas más presentes en la sala de audiencia".