martes, 27 de julio de 2010

Declara testigo clave en el Juicio a Videla y Benjamín Menéndez en Córdoba


Un ex preso político ofreció más detalles sobre el accionar del plan sistemático de aniquilamiento que había implementado la dictadura militar, particularmente con el fusilamiento de los presos políticos alojados en la Unidad Penitenciaria San Martín (UP1), y por el cual son juzgados Jorge Rafael Videla y Luciano Benjamín Menéndez.

Luego del cuarto intermedio del pasado jueves, el ex preso político Fermín Rivera retomó ayer su testimonio en la décima audiencia del juicio oral y público y reafirmó que los imputados, el cabo Miguel Angel Pérez y al oficial Enrique Pedro Mones Ruiz, como los autores materiales del asesinato del preso político, Raúl "Paco" Bauducco en el patio de la Unidad Penitenciaria número 1 (UP1), el 5 de julio de 1976.

"Vi en vivo y directo como el cabo Pérez le disparó en la cara a Bauduco”, sentenció.

También identificó al militar Gustavo Adolfo Alsina, como el que dio la orden de estaquear una noche fría del 14 de julio de 1976, en el patio del pabellón 14 de mujeres a José "Cacho" Moukarzel hasta que muriera, sin brindarle atención médica.

Relató que Alsina tenía un ensañamiento particular con el médico Moukarzel porque luego de que lo dejaran "moribundo” en una camilla de la enfermería del penal lo "hincaba con la bayoneta del fusil. Apenas se movía y lo golpeaba con un bastón de goma. Luego le puso todo el peso de su cuerpo sobre el pecho. Un rato después murió”, recordó Rivera.

Un enfermero, de apellido Fonseca, trató de reanimarlo pero Alsina le dijo que lo dejara: "es médico, que se atienda solo” ordenó el teniente y un rato después murió de un paro cardíaco.

En su extensa declaración testimonial recordó cómo, antes de matarlo, golpearon hasta dejar "hemipléjico” a Pablo Balustra, otro de los presos alojados en esa dependencia carcelaria.

"Puedo olvidarme de muchas cosas por el tiempo, pero no puedo olvidarme del cabo Pérez y del teniente Alsina”, remató Rivera ante repreguntas del defensor de Alsina tratando de instalar dudas sobre las manifestaciones del testigo.

En otro de los pasajes de su testimonio recordó cómo golpearon con saña a Pablo Balustra hasta quedar hemipléjico. "No podía pararse y mucho menos correr, por lo tanto no podía fugarse" relató.

"Ninguno de los presos teníamos la actitud de fugarnos porque sabíamos que éramos rehenes y que iban a intentar nuestra eliminación física, entonces no queríamos hacer ningún tipo de provocación para evitar ser blanco del aniquilamiento que se habían propuesto”, dijo para dejar en claro que todas las fugas fueron fraguadas para justificar la muerte de los presos.

Asimismo manifestó que como consecuencia de las "terribles torturas” recibidas durante su detención en la UP1 hoy padece las "irrecuperables secuelas físicas y síquicas”.

"Hoy tengo ligamentos rotos, no tengo estabilidad y me cuesta mantenerme en pie”, relató Rivera y precisó que está en tratamiento para el reemplazo de las dos rodillas.

"Me cuesta muchísimo recuperar la alegría por los momentos difíciles que me tocó vivir”, manifestó y recordó que a los presos los golpeaban, maltrataban y torturaban varias veces por día, en especial las guardias que estaban a cargo de Alsina.

Por manifestaciones del personal carcelario supo que visitaron esa dependencia Menéndez y el entonces comandante de Brigada Aerotransportada IV del Ejército Argentino y segundo jefe del Area 311, Juan Bautista Sasiaín, por lo tanto consideró que ambos máximos jefes militares de la región estaban al tanto de su situación y del régimen de torturas que allí se implementaba.

En esta causa, junto a Videla y Menéndez, están imputados otros 29 represores sindicados con distintas responsabilidades en el asesinato de los 29 presos políticos fraguando situaciones de fuga.

También se debate en este juicio la causa Gontero o Menéndez por el secuestro y tortura de ex miembros del Departamento de Informaciones Policiales (D2), que tiene como principal imputado a Menéndez.

Vinculado a este proceso de enjuiciamiento el director del Espacio de la Memoria que funciona en el ex Centro Clandestino de Detención de La Perla, Emiliano Fessia, denunció que fueron pintados los carteles de señalización de ese sitio ubicado en la ruta hacia Vila Carlos Paz.

"Sin duda que se trata de un acto intimidatorio. Este mensaje ocurre en el marco del juicio a Videla y Menéndez”, por lo tanto Fessia consideró que se trata de una "acción con la que se intenta amedrentar”.

"Lejos de amedrentarnos, fortifican nuestra lucha, por la memoria, verdad y justicia”, destacó Fessia detalló que con la pintura encimaron las palabras `ex centro clandestino` y sobre `Espacio para la Memoria`, y a los efectos de esclarecer el hecho realizó la denuncia policial.