lunes, 21 de junio de 2010

El testigo que entregó las listas

En el marco del juicio por veintidós muertes, torturas y desapariciones en la Jefatura de Policía de Tucumán, hoy se escuchará el testimonio de Juan Carlos Clemente. Ex militante y policía, dijo que rescató los papeles antes de que fueran quemados.

Por Ramiro Rearte

Desde Tucumán Hoy, a partir de las 9.30, el testigo Juan Carlos “El Perro” Clemente, quien aportó la documentación sobre el registro burocrático del terrorismo de Estado, deberá sentarse frente a los jueces tucumanos en el marco de la megacausa “Jefatura de Policía”. En este proceso judicial están acusados por veintidós muertes y desapariciones Luciano Benjamín Menéndez, Roberto “El Tuerto” Albornoz, ex jefe del Servicio Confidencial de Inteligencia (SIC), y los hermanos Luis “El Cordobés” y Carlos De Cándido, policías retirados. El relato de Clemente será el último antes de empezar con el tramo final del juicio (lectura de pruebas documentales y alegatos) que terminará el 8 de julio.
Clemente se convirtió en una pieza clave del juicio cuando el pasado martes no sólo dio su testimonio frente al Tribunal Oral en lo Criminal de Tucumán, sino que aportó dos biblioratos, de 250 páginas en total, que contienen información valiosa del destino de 293 personas que pasaron por el centro clandestino de detención tucumano. Con el aporte de Clemente, se pudieron conocer detalles de la sistematización de secuestros, torturas y desapariciones en la década del ’70, durante el gobierno de facto de Antonio Domingo Bussi, quien fue excluido de este juicio por razones de salud.
Clemente, quien en su juventud fue jefe montonero y terminó cumpliendo funciones como policía hasta 1984, contó que mantuvo esa documentación en secreto durante 33 años porque no confiaba en nadie y vivía permanentemente amenazado. En su relato, sostuvo que fue secuestrado el 23 de julio de 1976 y meses después le propusieron ingresar a una oficina administrativa del SIC, donde lo hacían archivar papeles. A fines de 1977, cuando fue desmantelado ese organismo clandestino de la dictadura, y ya convertido en policía, dijo que logró rescatar esos dos biblioratos en momentos en que la mayoría de los papeles eran arrojados a una fogata.
“El Perro” Clemente, quien permanece bajo la custodia del programa Protección de Testigos del Ministerio de Justicia de la Nación, deberá responder las preguntas del fiscal federal Alfredo Miguel Terraf, de los querellantes y de los defensores respecto de los dos biblioratos que entregó el martes pasado. Los jueces pretenden que el testimonio de Clemente sirva para reconstruir el funcionamiento interno del centro clandestino que funcionó frente al Episcopado tucumano, ya que por los relatos de los sobrevivientes dentro de la ex jefatura había diversas salas de torturas. Los represores y sus abogados negaron la existencia de las mismas.
Por otra parte, el martes 29 de junio comenzarán los alegatos de los abogados que representan las seis querellas, Laura Figueroa, Valentina García Salemi y Daniel Weisamberg (Andhes), Emilio Guagnini y Julia Vitar (Fadetuc), Daniel Mendivil, y Bernardo Lobo Bugeau (por el caso Eduardo Ramos y por la Secretaría de Derechos Humanos) y de los abogados de los acusados, el defensor oficial público Ciro Lo Pinto (defiende a los hermanos De Cándido), Ezequiel Avila Gallo hijo (representa a Albornoz) y Horacio Guerinau (a Menéndez).
La megacausa, comenzó el pasado 16 de febrero con siete imputados en el banquillo de los acusados, pero por la muerte de los represores Mario Albino Zimmermann y Alberto Luis Cattáneo (quien es citado en los documentos secretos de la represión difundidos por este diario) sumadas a la enfermedad de Bussi, que quedó fuera del juicio, sólo cuatro genocidas escucharán la sentencia del tribunal tucumano.

jueves, 17 de junio de 2010

Registros del terror de la policía tucumana

UNA LISTA CON LOS NOMBRES DE 293 PERSONAS SECUESTRADAS POR LA ULTIMA DICTADURA MILITAR

La nómina que un testigo que estuvo secuestrado y luego trabajó para la policía entregó a la Justicia tucumana documenta 293 casos de secuestros. En 195 personas figura la observación “DF”, que significa Disposición Final, es decir que fueron asesinados. También aportó fotocopias de 28 fotografías, una nómina de “Operativos aprobados pendientes de ejecución” y otra de “DS (delincuentes subversivos) que actualmente se encuentran en la clandestinidad cuya captura se hace necesaria”. Aparece la firma de uno de los represores acusados en la causa, Roberto Heriberto Albornoz.
           
Por Ramiro Rearte
Desde Tucumán

Son 293 nombres. Escritos prolijamente con una máquina de escribir por orden alfabético. Nueve páginas. Los apellidos están en mayúscula. En la segunda columna están los alias, varios casilleros están en blanco. La tercera se titula observaciones y allí figuran DF, Libertad o Disp. PEN. Así es la lista que entregó el martes a la Justicia tucumana Juan Carlos “El perro” Clemente al declarar como testigo. Es el registro documental de 293 secuestros, realizado, según el testigo, en la jefatura de policía de Tucumán, donde funcionó un centro clandestino de detención. En 195 casos figura DF, “Disposición Final”, es decir que fueron asesinados.
Clemente entregó a los jueces dos biblioratos. Allí no sólo está la lista en la que se detallan los nombres de los secuestrados y qué pasó con ellos (libertad, a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o Disposición Final), sino también fotos con los seudónimos de cada detenido. Hay fotocopias de 28 fotografías de personas, que en muchos casos tienen la indicación “NG” (nombres de guerra), una lista denominada “Operativos aprobados pendientes de ejecución”, que contiene los nombres de 28 personas, y otra titulada “Nómina de DS (delincuentes subversivos) que actualmente se encuentran en la clandestinidad cuya captura se hace necesaria”, que incluye los nombres de 36 personas.

El testigo también aportó una nota firmada por uno de los represores acusado en este juicio de la muerte y desaparición de 22 personas, Roberto Heriberto Albornoz, en la que instruye al 2º jefe del Departamento de Inteligencia (D2) para que investigue a un militante tucumano, Flavio Orlando Villafañe. “Era amo y señor de las personas”, dijo Clemente sobre Albornoz, cuya firma figura en los documentos. En otra foja, bajo el título, “nómina de delincuentes subversivos que se encuentran en la clandestinidad”, se observan anotaciones manuscritas. Y en otra se detallan las personas “cuya captura se hace necesaria”. También hay escritos en donde se resalta “nómina de cadáveres identificados por la sección dactilografía durante el año 1975” y un acta de “entrega del cuerpo de Susana Inés Strelzik (cuatro fojas)” y la entrega del cuerpo de un joven dirigente tucumano “Juan Carlos Suter (dos fojas)”.

Clemente fue uno de los testigos más resistidos por los abogados querellantes y también por la defensa de los represores en este juicio en el que, además de Albornoz, están acusados el ex jefe del Tercer Cuerpo del Ejército, Luciano Benjamín Menéndez, y dos policías. El represor Antonio Domingo Bussi quedó fuera de este juicio por problemas de salud. Clemente era acusado de ser “doble agente”, porque fue secuestrado pero después de ser liberado entró oficialmente a trabajar en la policía tucumana hasta que se retiró, en 1984. Por estos días atiende un quiosco de golosinas dentro de un colegio privado. Finalmente fue uno de los abogados de los represores quien pidió que se presentara a declarar. Nadie sabía lo que iba relatar frente a los jueces y mucho menos que iba a entregar memos de la represión. 20 de las 22 víctimas incluidas en la megacausa de la Jefatura de Policía en Tucumán figuran en los libros de la represión tucumana a los que tuvo acceso Página/12.
Clemente contó ante los magistrados que mantuvo esa documentación en secreto durante 34 años porque no confiaba en nadie y vivía permanentemente amenazado. En su relato, sostuvo que fue secuestrado el 23 de julio de 1976, llevado a Nueva Baviera, donde estuvo una semana, y después a la ex Jefatura, donde fue interrogado bajo torturas. Meses después le propusieron ingresar a una oficina administrativa del Servicio de Información Confidencial tucumana (SIC), donde lo hacían archivar papeles. A fines de 1977, cuando fue desmantelado ese organismo clandestino de la dictadura, y ya convertido en policía, dijo que logró rescatar esos dos biblioratos, en momentos en que la mayoría de los papeles se arrojaba a una fogata.
El testigo confirmó que en la época de su juventud, cuando era militante barrial de la Juventud Peronista y estudiante de Medicina de la UNT, le decían El Perro Clemente. Las frases más impactantes de su testimonio fueron: “arrojaban los papeles que no servían a una fogata y el resto no sé adónde iba”, “tenerlos (por los libros) era pena de muerte, por eso los envolví en plástico y los escondí bajo un entrepiso”.

Clemente volverá a sentarse frente a los jueces el próximo martes, cuando responda las preguntas de las partes. Los abogados de las víctimas y el fiscal general Alfredo Terraf pidieron una pericia caligráfica del represor Albornoz, ya que, según la declaración del testigo, muchos de los documentos tenían su firma.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Murió el represor Alberto Luis Cattáneo

Era juzgado por crímenes de lesa humanidad en la causa de la ex Jefatura de policía de Tucumán. Es el segundo genocida que fallece en medio del proceso judicial quedando de esta manera sobreseido de la causa.
 
por De Igual A Igual / Agencias
 
Cattáneo, Segundo Comandante de la Subzona 32 y Jefe de la Comunidad Informativa de Tucumán (Destacamento 142 del Ejército) durante el año 1976, falleció hoy a las 11 de la mañana en el Sanatorio Modelo víctima de un problema pulmonar crónico. Estaba imputado por los delitos de violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; homicidio calificado en perjuicio de seis víctimas, y como autor directo del delito de asociación ilícita agravada, en concurso real, delitos todos que configuran el contexto de un delito de Lesa Humanidad.

Internado desde hace más de un mes

El 18 de abril, el represor Cattáneo había sufrido un empeoramiento en la afección pulmonar que padecía, lo que obligó a internarlo al Sanatorio Modelo de la ciudad capital. El martes 20 el Tribunal Oral Federal había suspendido el juicio por 48 horas. El 21 de abril y tras una descompostura que sufrió el represor determinó una nueva suspensión del juicio. El martes 27 los jueces Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, había resuelto una nueva suspensión de la audiencia de debate por el término de diez días hábiles hasta el martes 11 de Mayo. Ese día el Tribunal volvió a suspender por diez días hábiles más las audiencias. Mañana (26 de mayo) debía revisarse al represor para poder reiniciar el juicio oral al día siguiente, el Jueves 27 de Mayo a hs. 9,30.

El 4 de marzo había fallecido otro de los represores imputados en la causa de la ex Jefatura, Mario Albino Zimmerman. El punto final biológico y una justicia lenta e ineficaz van determinando las vicisitudes de un juicio que naufraga en aguas borrascosas.

Los crímenes de Cattáneo

Alberto Luis Cattaneo se desempeñó  como Segundo Comandante de la Subzona 32 y Jefe de la Comunidad Informativa de Tucumán (Destacamento 142 del Ejército) durante el año 1976, siendo trasladado con fecha 18 de diciembre de 1976 a la provincia de Buenos Aires, donde cumplió funciones como Jefe de Finanzas del Estado Mayor General del Ejército.
Se lo juzgaba por el funcionamiento del Centro Clandestino de Detención, la ex Jefatura de Policía, junto a otros 5 represores (Antonio Bussi fue separado por su estado de salud y Mario Albino Zimmerman murió el 4 de marzo último) por el secuestro y la desaparición de 22 víctimas. Cattáneo estaba imputado por los delitos de violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; homicidio calificado en perjuicio de seis víctimas, y como autor directo del delito de asociación ilícita agravada, en concurso real, delitos todos que configuran el contexto de un delito de Lesa Humanidad.

La Corte rechazó por un recurso que pedía la nulidad de causas contra el represor Antonio Bussi

El máximo tribunal consideró "inadmisible" el recurso en el que se solicitaba la nulidad de las causas en las que el represor está procesado por crímenes de lesa humanidad, aduciendo que se le negó ser juzgado por la justicia militar.

La Corte Suprema también rechazó planteos que hicieron el ex ministro de Gobierno bonaerense durante la dictadura, Jaime Smart, y los represores Carlos Avena, Juan Antonio Benvenuto, Ramón Erlan y Jorge Baca, quienes reclamaron por sus libertades y contra la confirmación de sus procesamientos.

Jefe de la represión en Tucumán durante la dictadura mediante el Operativo independencia y gobernador electo de esa provincia durante la democracia, Bussi está condenado a prisión perpetua por los crímenes de lesa humanidad cometidos en su jurisdicción y ahora espera la fecha de otro juicios también por crímenes cometidos en la provincia de Santiago del Estero

martes, 11 de mayo de 2010

Bussi procesado por apropiación de un menor

Silvina Aranda, hija de desaparecidos, busca a su hermano nacido en cautiverio
 
"QUE SEPA QUE LO BUSQUE TODOS ESTOS AÑOS"
 
El pasado 24 de marzo se cumplieron 32 años del golpe militar que derrocó a Isabel Perón y que marcó el comienzo de los años de plomo y muerte del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. La fecha es especial para acercar testimonios de quienes fueron afectados directamente por aquel accionar represivo.

Silvina Lorena Aranda vive con su marido Martín y sus tres hijos, Martina, Brandon y Lautaro en Tierras Altas. Es hija de Alberto Samuel Aranda y de María Eva Duarte, ambos desaparecidos. En el 77, el matrimonio vivía en Los Polvorines con Silvina, que tenía dos años, y con su hermano Alejandro, de seis meses. María Eva, además, estaba embarazada de dos meses. “Mi papá militaba en Montoneros y trabajaba en una fábrica metalúrgica de Carapachay. El 9 de septiembre del 77 salió a trabajar y nunca más se supo de él. Ese mismo día fueron a nuestra casa y se llevaron a mi mamá”.

En familia, Silvina Aranda, con su esposo y sus hijos

 Silvina y su hermano se salvaron de seguir el destino de muchos hijos de desaparecidos. Los dejaron con una vecina y la dirección de los abuelos anotada en un papel. “Me criaron mis abuelos en Grand Bourg. A ellos los llamaba papá y mamá. Durante años me dijeron que en la familia había un desaparecido, pero me decían que era un hermano mayor mío. Cuando crecí comencé a sospechar, a preguntarme por qué mis supuestos papás eran tan mayores y esas cosas. Fui preguntando y a los 8 años me dijeron que mis padres habían desaparecido”. De Alberto Aranda nunca se supo nada. Pero el testimonio de un soldado de Campo de Mayo fue decisivo para saber que María Eva estuvo detenida allí. El soldado vivía en el barrio Estudiantes y la reconoció. El hombre comentó que la chica había dado a luz un varón, aproximadamente en abril del 78. Cuando Silvina lo supo comenzó otra pelea, junto a las Abuelas de Plaza de Mayo, la pelea por encontrar a su hermano nacido en cautiverio. “Nos hicimos los estudios de ADN para encontrarlo. Las Abuelas me contuvieron muchísimo. Hasta el día de hoy se que cuento con ellas para todo. Somos un grupo de la misma edad que pasamos por lo mismo”.

 - ¿Sos una militante por los derechos humanos?

- Sí, por supuesto. Participo de reuniones y en los actos llevo la foto de mis viejos. Lo hago con mucho orgullo, estoy muy orgullosa de los dos. Ellos dieron la vida. A veces me encuentro con ex compañeros de mis viejos y me cuentan cómo eran.

- Cada vez que llega el 24 de marzo, qué sentís.

- Me parece bien que sea feriado, que alguien se acuerde de los desaparecidos, y me duele ver gente que no sabe por qué es el feriado, o que no respeta la fecha, los negocios que abren como cualquier otro día…

 - A tantos años de la vuelta a la democracia, ¿como ves a la sociedad argentina respecto al tema de la represión ilegal?

- Todavía hay mucha gente, incluso tengo allegados, que habla de los desaparecidos y dice “algo habrán hecho”. Pero trato de no discutir, lo tomo como de quien viene. Yo sé lo que eran mis viejos y todos los desaparecidos y con eso me basta. Tal vez recién ahora se está tomando más conciencia y a entender un poco más. A nivel local me da bronca lo que hace el intendente, que se niega a dejar que haya excavaciones en el ex batallón, para ver si hay restos de desaparecidos. Fui a una marcha para reclamar eso pero no hizo caso. Yo creo que él como peronista tendría que haber dejado que se hagan las excavaciones y no levantar tantos edificios como están haciendo.
María Eva Duarte y Alberto Samuel Aranda, los padres de Silvina, desparecidos en setiembre de 1977 cuando vivían en Los Polvorines.

- ¿Tenés esperanza de encontrar a tu hermano?

- Sí, tengo mucha fe. Por más que hayan pasado 30 años estoy segura que nos vamos a encontrar. Me gustaría que me conozca y que sepa que lo estuve buscando todos estos años.

martes, 27 de abril de 2010

El juicio por el Centro Clandestino, Jefatura de Policía, se suspendió hasta el 11 de mayo






Con el apoyo de todas las partes –querellantes y defensores-, el Tribunal Oral Federal decidió “suspender la audiencia de debate oral por el término de 10 días hábiles” en el juicio por los delitos de Lesa Humanidad cometidos en el Centro Clandestino de Detención, Jefatura de Policía. Así lo hizo “teniendo en cuenta especialmente las opiniones coincidentes de los profesionales en lo atinente al estado de salud del imputado Cattáneo”. El represor “presenta un síndrome coronario agudo, en el contexto de una infección aguda de vía aérea inferior, con una enfermedad obstructiva crónica de base, cardiopatía crónica y avanzada edad; circunstancias que lo colocan en situación inestable, con alto riesgo de nuevas complicaciones coronarias o muerte” según el informe del perito de la Corte Suprema de la Nación, Cristian Rando, al que suscribieron los médicos de ambas partes. Cattáneo seguirá internado en Unidad Coronaria del Sanatorio Modelo. La querellante Laura Figueroa manifestó que “sospecha” del estado de salud de los imputados y que “el proceso se está haciendo lerdo por una intencionalidad de los acusados”. Para el Fiscal General, Alfredo Terraf, “estos gallardos militares, cobardes asesinos torturados y secuestradores, se escudan en la enfermedad para buscar la impunidad”.

El 18 de abril, el represor Alberto Luis Cattáneo sufrió un supuesto empeoramiento en la afección pulmonar que padece, lo que obligó a trasladarlo al Sanatorio Modelo. El miércoles 21, sintió un dolor en el pecho. El jueves 22, el médico perito de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, Raúl Asial, analizó la historia clínica de Cattáneo e informó al Tribunal Oral Federal (TOF) que el imputado “ha mejorado su capacidad respiratoria, pero la infección pulmonar sigue”. Agregó que “dio positivo la troponina, pero no cumple los parámetros para calificarlo como un infarto agudo de miocárdia. Los médicos hablan de un episodio coronario agudo. Para aseverar si hay un infarto, se necesitarán otros estudios”.

Ese mismo día, el TOF resolvió convocar al doctor Cristian Rando, perito de la Corte Suprema de la Nación, para que junto con Asial examinen acerca de la situación de salud del imputado y determine su capacidad para seguir participando del debate a través del sistema de teleconferencia y, en caso positivo, determinen cuánto es el tiempo de recuperación.

En su informe presentado hoy, al que adhirieron los médicos de parte, Rando indicó que “Alberto Luis Cattaneo presenta un síndrome coronario agudo, en el contexto de una infección aguda de vía aérea inferior, con una enfermedad obstructiva crónica de base, cardiopatía crónica y avanzada edad; circunstancias que lo colocan en situación inestable, con alto riesgo de nuevas complicaciones coronarias o muerte”.

Añadió en su escrito que “el imputado estiman debe abstenerse de participar en las audiencias de debate aún bajo la modalidad de teleconferencia” y que “el proceso de recuperación deberá ser nuevamente evaluado en un período de diez días hábiles”.

Puede mejorar

Además de su informe, el perito de la Corte asistió a la audiencia de realizada esta mañana para responder las preguntas de las partes. Agregó que Cattáneo “es un paciente con una enfermedad pulmonar severísima. La situación se agrava por el sindrome coronario agudo. Además, sufre de falta de sangre”.

En este sentido, la abogada querellante Laura Figueroa le preguntó si esa falta de oxígeno era una consecuencia de una falta de administración deliberada, Rando respondió que no podía asegurarlo. “La falta de oxígeno de Cattáneo tiene que ver con la falta de aporte sanguíneo. Si tuvo una merma en la administración, no lo puedo aseverar”.

Indicó que el represor “no se encuentra estable de su cuadro cardíaco” y que, según su opinión personal, “a ningún paciente en sus condiciones lo reintegraría a sus funciones habituales en un período menor de 30 días. Aún resuelto el problema coronario (a través de una angioplastia), podría suspenderse el juicio un tiempo más para resolverse los otros cuadros”.

Sin embargo, manifestó que “No hubo otras evidencias coronarias desde el 21” y que si Cattáneo recibe los antibióticos “puede mejorar su situación infectológica”.

La decisión

Luego de su testimonio y las respectivas posturas de las partes, el TOF pasó a decidir. Finalmente, el Tribunal, compuesto por los jueces Gabriel Casas, Carlos Jiménez Montilla y Josefina Curi, resolvió que “considerando exhaustivamente el informe médico referido, lo informado por el facultativo en la audiencia de debate, teniendo en cuenta especialmente las opiniones coincidentes de los profesionales en lo atinente tanto al estado de salud del imputado Cattáneo, como a la estimación de que las patologías que padece no permiten que concurra en forma inmediata a la presente audiencia de debate ni aún bajo la modalidad de teleconferencia, y habiendo sido escuchadas las partes, entiende que corresponde disponer la suspensión de la audiencia de debate por el término de diez días hábiles”.

Asimismo, dispuso que “un médico forense de la de la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación -especialista en cardiología- conjuntamente con el Médico forense de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, Dr. Asial, examinen nuevamente al imputado Cattaneo el día lunes 10 de Mayo del corriente, y comparezcan como peritos a la audiencia de debate que se reiniciará el día martes 11 de Mayo a las 9,30 hs.”.


martes, 13 de abril de 2010

Tucumán: La Cámara Federal ratificó que el represor Bussi irá a juicio oral

por Prensa ContraPunto

Se trata del caso del hijo de una detenida que habría nacido en el Hospital Militar de Campo de Mayo. “Quienes ocupaban cargos de relevancia no desconocían que se robaban bebés”, dijo el tribunal. El 30 de marzo, Bussi fue apartado por su estado de salud de la causa donde se investigan los delitos de Lesa Humanidad cometidos en el Centro Clandestino de Detención, Jefatura de Policía, en contra de 22 víctimas.

La Sala I de la Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento con prisión preventiva para represor Antonio Domingo Bussi por el delito de “sustracción, retención y ocultación de un menor de diez años y supresión del estado civil”.
Fue en el caso de una detenida que dio a luz en el Hospital Militar de Campo de Mayo, cuando el genocida Bussi cumplía funciones de mando en el lugar.
Según la resolución, el 9 de septiembre de 1977, a las 19, personal de civil secuestró a María Eva Duarte de Aranda en su domicilio ubicado en la calle Gregorio Marañon de la localidad de los Polvorines, provincia de Buenos Aires. Momentos antes había sido secuestrado su marido. Dos hijos del matrimonio fueron dejados por los responsables del procedimiento al cuidado de una vecina. En esa oportunidad, María Eva estaba embarazada de dos meses y habría sido conducida a Campo de Mayo, donde dio a luz a un bebé.
“Independientemente de que hayan existido órdenes de operaciones en las que se previera el modo de proceder, lo cierto es que los hechos demostrados dan cuenta de un apartamiento de esas normas, y la implementación de una metodología clandestina que consistía en la sustracción violenta de los menores a los padres, su entrega a terceros y el ocultamiento de todo rastro del verdadero origen”, indicaron los camaristas.
“Resulta evidente, entonces, que nada de ello hubiese sido posible sin las órdenes directas y secretas de aquellos que ocupaban los cargos de mayor relevancia dentro de las fuerzas armadas, quienes no desconocían que, desde el primer momento de la dictadura, se robaban bebés, pues ellos mismos fueron quienes así lo quisieron”, concluyeron.
Cabe recordar que el 30 de marzo, el represor Bussi fue apartado por su estado de salud de la causa donde se investigan los delitos de Lesa Humanidad cometidos en el Centro Clandestino de Detención, Jefatura de Policía, en contra de 22

miércoles, 17 de marzo de 2010

Informe sobre la salud de Bussi y posturas de las querellas

El informe del forense de la Corte Suprema de Justicia, Cristian Rando, firmado por los peritos de ambas partas, indicó que el represor “no está estable en relación a su cuadro cardiológico de base” y que tiene “una infección urinaria aún no resuelta y una tumoración testicular dolorosa”. Su médico de cabecera, Ramiro Castellanos, le había  recomendado la internación en la noche del lunes, pero Bussi se negó. El genocida afrontó todos los análisis médicos sin la presencia de sus hijos. El fiscal Federal, Alfredo Terraf, advirtió que “aparentemente, la salud de Bussi no está siendo bien cuidada por su familia”. Ante el cuadro descrito, el Tribunal Oral Federal decidió  suspender hasta el 30 de marzo el juicio. El día anterior, Rando revisará nuevamente al represor, para analizar su evolución. La abogada Laura Figueroa plantó su rechazo ante esta decisión –había solicitado el apartamiento de Bussi del proceso judicial-, mientras que los demás querellantes estuvieron de acuerdo con la medida. “La dilación y la prolongación de la agonía es el juego de la impunidad”. 

En una de las jornadas con mayor carga emotiva desde que comenzó el juicio por el Centro Clandestino de Detención, Jefatura de Policía, el Tribunal Oral Federal decidió la suspensión por nueve días hábiles del proceso judicial, para esperar la evolución de la salud del represor Antonio Domingo Bussi. De esta manera, las audiencias volverían el martes 30 de marzo. Un día antes, el imputado por delitos de lesa humanidad será revisado por el médico forense de la Corte Suprema de la Nación, Cristian Rando, para analizar la evolución de su cuadro clínico.
Según el informe de Rando, al que suscribieron los distintos peritos de parte, el genocida “no está estable en relación a su cuadro cardiológico de base” y tiene “una infección urinaria aún no resuelta y una tumoración testicular dolorosa”. Esa infección urinaria ya existía 15 días atrás, pero no se realizó ningún tratamiento para evitar su evolución.
En este sentido, el médico forense indicó que “encontré un paciente discreta a moderadamente desmejorado de la última vez. Ya tenía una coloración discretamente peor que la última vez, estaba deshidratado, con mayor dificultad respiratoria. Hubieran sido necesarios menores plazos en implementar ciertas cosas para evitar la infección urinaria”.
Por eso, la querellante Laura Figueroa (representante de la Asociación Tucumana Contra la Impunidad – ATCI) manifestó que “no consta ninguna advertencia ni pedido específico por parte del médico Castellanos con respecto a la involución de Antonio Domingo Bussi”.
En igual sintonía se expresó el perito de parte, el cardiólogo Alfredo Neme Sheij, quién manifestó que “hay un evolución desfavorable del paciente, tiene patologías de muy mal pronóstico y las situaciones de estrés acelerarían el mal pronóstico”.
Ante esta situación, Figueroa le preguntó cómo es posible que en quince días, en los que no estuvo sometido a situaciones de estrés propias de un proceso judicial, haya empeorado su situación. Neme Sheij respondió que “hubo un evento coronario agudo comprobado, un agravamiento de su estabilidad coronaria. Pero además, no está debidamente atendido en su domicilio. El paciente requiere de una internación para resolver su problema urinario”.
Por esto, la abogada de la ATCI, planteó que “queda claro que la patología crónica de Bussi fue empeorando por el maltrato o descuido de las personas que lo rodean”.
En misma sintonía se expresó el Fiscal Federal, Alfredo Terraf, quién advirtió que “aparentemente, la salud de Bussi no está siendo bien cuidada por su familia” y que, por lo tanto, “el Estado se tiene que hacer cargo de la situación”.

Las resoluciones del TOF

Lo expuesto por Rando y Neme Sheij llevó al Tribunal a emitir una resolución en la que decidió “suspender la audiencia por nueve días hábiles. Ordenar la internación de Antonio Domingo Bussi, en un nosocomio público o privado (a su costo); que el SIPROSA disponga de los facultativos necesarios a fin de controlar diariamente el estado de salud del imputado. Que el doctor Rando revise a Bussi el lunes 29 y comparezca como perito a la audiencia de debate del día siguiente”.
Las medidas finalmente adoptadas por el TOF habían sido solicitadas, en primer lugar, por la abogada querellante por parte de andhes (Abogados y Abogadas del NOA en Derechos Humanos y Estudios Sociales), Valentina García Salemi. Adhirieron a esa postura todos los demás querellantes, a excepción de la doctora Figueroa.
““Voy a defender la prosecución de este juicio, para que no sufra un día más de suspensión, porque los testigos sobrevivientes están angustiados. Este juicio no debe caer en la trampa defensiva de los acusados. La dilación y la prolongación de la agonía es el juego de la impunidad”, indicó la querellante por ATCI y manifestó que "voy a retirar al doctor Neme Sheik, porque a mi entender ha sido categórico y claro, sobre que Bussi no está en condiciones de continuar en este juicio.

viernes, 12 de marzo de 2010

Ratifican condena a Bussi (en su casa) y a Menéndez

El tribunal rechazó el 12/03/10 los pedidos de los ex comandantes para que se anule la sentencia que los condenó a prisión perpetua por la desaparición y muerte del senador Guillermo Vargas Aignasse.

Casación Penal ratificó condena a Bussi y Menéndez en la provincia de Tucumán

La Sala IV de la Cámara Nacional de Casación Penal rechazó los recursos presentados por las defensas de los ex comandantes Antonio Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez, contra la sentencia que en el año 2008 los condenó a prisión perpetua por la desaparición y muerte del senador Guillermo Vargas Aignasse.

Las defensas de ambos condenados habían planteado el recurso argumentando que la sentencia carecía de la fundamentación requerida por el artículo 123 del Código Procesa Penal, y que por ende era “arbitraria”. “No hubo por el tribunal una valoración racional y objetiva de los elementos”, expresaron los defensores de Bussi y Menéndez. Además, consideraron que los tratados internacionales que invocó el tribunal como fundamento de la sentencia “no pueden ser aplicados por los principios constitucionales de legalidad, reserva e igualdad ante la ley”.

Ante esto, los camaristas expresaron que “de una atenta lectura de la decisión impugnada,  se advierte que, de la totalidad de los testimonios, así como del material probatorio acollarado en autos, se encuentra debidamente acreditada la existencia de los hechos imputados y la participación de los encausados en los mismos”.

A su vez, señalaron que “las objeciones de las defensas se reducen, entonces, a una valoración distinta de los elementos probatorios tenidos en consideración en la sentencia, sin que ello alcance para considerar errada la fundamentación de la misma, rechazando entonces el agravio invocado en cuanto a la existencia de arbitrariedad en la valoración del plexo probatorio”.

Con respecto al agravio de las defensas de que se habían utilizado retroactivamente los tratados de lesa humanidad para condenar a sus defendidos, los camaristas entendieron que “las normas internacionales penales que prohíben los crímenes de lesa humanidad pertenecen al  ius cogens y son, en consecuencia, normas imperativas y de exigibilidad universal. Dicha imperatividad universal puede surgir de una fuente consuetudinaria, de un principio general del derecho o incluso de un principio general de humanidad, y podrá reflejarse ulteriormente en una Convención o tratado, mas es indispensable señalar que la imperatividad se impone por la comunidad internacional con total prescindencia de la firma de una Convención o Tratado”.

A su vez, la Cámara de Casación rechazó por inadmisible el recurso presentado por el Ministerio Público Fiscal, que solicitaba la detención de Bussi en una cárcel común, por lo que el condenado seguirá bajo el régimen de prisión domiciliaria.

viernes, 5 de marzo de 2010

Murió Zimmerman, el genocida que no escuchará la sentencia


DE IGUAL A IGUAL
CONTRAPUNTO
Viernes, 05 de Marzo de 2010


Dos semanas de Juicio
Informe: Primera Fuente
Murió Zimmerman, el genocida que no escuchará la sentencia    

 
 
Tarde, la justicia llega tarde. Y la comprobación de esta afirmación nunca ha sido más evidente. A los 76 años falleció el represor Mario Albino Zimmerman, uno de los siete imputados por la megacausa del Centro Clandestino de Detención Jefatura de Policía. Murió en el Sanatorio 9 de Julio donde se encontraba internado en terapia intensiva desde los últimos días. El genocida estaba imputado por violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; torturas seguidas de muerte; homicidio calificado respecto de cuatro víctimas. Tras su fallecimiento el represor no escuchará la sentencia. Es verdad que hoy se respira un poco más de aire limpio en Tucumán, aunque la muerte del represor fue la crónica de una muerte anunciada, la clara señal que la justicia parece llegar siempre tarde.
 
El 17 de febrero durante la segunda jornada del juicio  por la Jefatura Zimmerman se había negado a declarar, motivo por el cual el tribunal decidió leer en público la indagatoria del Genocida. Escuche AQUÍ los audios de aquella jornada.
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jueves, 4 de marzo de 2010

Genocidas Tucumán: después provocar y hostigar testigos, ahora muy enfermos

La Corte Suprema determinará si Bussi puede afrontar el juicio

Un médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación revisará el próximo 15 de marzo a los represores Antonio Bussi y Albino Mario Zimmermann, para determinar si sus condiciones de salud les permiten seguir participando de los juicios que se les siguen.

El secretario del Tribunal Oral en lo Criminal Federal, Mariano García Zavalía, aseguró ayer a Télam que "Bussi, quien se encuentra en un período de convalecencia, será sometido a una serie de estudios cardíacos entre el 12 y el 13" de marzo.

Mientras tanto, el lunes 15, Cristian Rando, médico forense del máximo tribunal, regresará a Tucumán para revisar a los imputados y efectuar un informe sobre el estado de Bussi y, de Zimmermann (ex jefe de Policía de la Provincia), que se encuentra en terapia intensiva en un sanatorio privado de la capital tucumana.

El martes, los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Federal resolvieron suspender hasta el 16 de marzo las audiencias debido a que Zimmermann tuvo que ser internado por un sangrado intestinal (padece de un carcinoma de colon por el que fue operado hace cinco años).

Antes que Zimmermann, el jueves de la semana pasada, el ex gobernador Bussi había sido internado durante algunas horas en la unidad coronaria del hospital Centro de Salud, de la capital tucumana, por disposición del titular del tribunal que lo juzga, Carlos Jiménez Montilla.

El jueves a la tarde, cuando se encontraba declarando un testigo (Carlos Soldati), Jiménez Montilla cedió la palabra al médico que controla a Bussi dentro de la sala donde se desarrolla el juicio.

El profesional explicó que, pese a que de los electrocardiogramas no surgían otras lesiones propias de su edad (tiene 84 años), lo conveniente era internar a Bussi, para que fuera sometido a un monitoreo y a estudios más profundos.

Horas más tarde, Bussi fue dado de alta, pero las audiencias del juicio oral, que debían proseguir anteayer, fueron suspendidas nuevamente debido a la descompensación que sufrió Zimmerman.
 

viernes, 26 de febrero de 2010

"Trátabamos de pasarnos toda la información, quiénes estaban, quién habían trasladado"



En uno de los momentos más emotivos de la jornada, la abogada Laura Figueroa le preguntó a Juan Martín, uno por uno, nombres que había denunciado ver en algún Centro Clandestino de Detención. Al son de los apellidos, los familiares presentes reaccionaban con una mezcla de dolor y alivio, por saber, por lograr tener una idea de donde estuvieron sus seres queridos antes de ser desaparecidos totalmente. A continuación, reproducimos el listado completo de las personas sobre las que le preguntaron al testigo.

“Pese a seas condiciones, uno permanentemente se estaba comunicando con el resto, aún en la peor condición. Una de las cosas que hacíamos, era tratar de pasarnos toda la información, de quienes habían caído, quienes estaban, a quienes había trasladado; además, en el período julio – agosto del 77, entre muchas veces a la zona de los calabozos colectivos para repartir comida, para limpiar y así también pude ver gente”. Así, explicó Juan Martín como logró recopilar tantos datos sobre quienes estuvieron secuestrados en la Jefatura de Policía o en otros Centros Clandestinos de Detención.

Voy a dar varios nombres, personas vistas por usted como víctimas. Estos nombres que voy a dar son nombres que el testigo lo denuncio ante la CADUH y luego lo aclaró ante la comisión Bicameral. ¿Usted recuerda haber visto o escuchado del señor Dardo Molina alrededor de diciembre del ’76? Al señor Dardo Molina, lo vi en el sector de calabozos de la Jefatura de Policía en mi primer período, desde mi secuestro hasta antes de mi traslado a Nueva Baviera. Su estado físico era deplorable, estaba muy golpeado, en la cabeza tenía varios rastros de golpes importantes. Dardo Molina fue un senador provincial tucumano.
¿Vio a Raúl Mauricio Lecchessi? No.
¿A Damián Márquez? No
¿Oscar Toledo? No.
¿Luisa Ibáñez? La vi. Era una compañera de la facultad de derecho, la vi en junio, julio aproximadamente, en Jefatura de Policía, en la zona de calabozo. No podría darle detalles.
¿Vio a Adriana Mitrovich? Sí. Un día me hicieron repartir la comida en los calabozos y la vi.
¿Vio a Gloria Constanza Curia? Sí, creo que Gloria había sido detenida antes que yo; me parece recordar que la vi los sectores de calabozo, antes de mi traslado. Vio a ¿Fernando Ramiro Curia? No, pero me dijeron que estuvo.
Sé que nunca más aparecieron, entonces la suerte seguida cuando uno no aparece es que lo maten.
¿Ricardo somaini? No, pero sé que estuvo. Militamos juntos en un grupo en la universidad.
¿A Horacio Marcelo Ponce? He visto varios Ponces, si es del grupo de Ricardo Somaini, no lo vi, pero supe que estuvo. ¿Ricardo Santillán? No, es del mismo grupo, pero supe había estado.
¿Susana Macord de Díaz? No, pero me comentaron. Juan Leandro Eudal Díaz? Si es su marido, no, pero supe que estuvo. ¿José Américo Díaz? No me recuerdo.
¿Humberto Rubén Ponce? Si es el hermano del gringo Ponce, sí.
¿Luis Alberto Valdéz? Me parece recordar que es un nombre que gente me dijo que estuvo, pero lo mismo no podría afirmar si lo conocía. Pero me parece que es alguien que me parece que estuvo.
¿María cristina Bejas? Me parece recordar que era una chica que estaba en las zonas de los calabozos individuales y que estaba muy mal.
¿Aída Inés Villegas? La ví, no en Jefatura, pese a que sé que estuvo. A Villegas la ví en Baviera; la habían trasladado ahí. Estuvimos charlando un montón; nos llevaron para ponernos como vidriera, no recuerdo si fue en una visita que hizo toda la plana mayor del III Cuerpo donde estaba el general Menéndez o fue en otra visita grande, que también nos llevaron a varios con cartelitos de las tres armas, no se si fue el Estado Mayor conjunto. En una de esas dos idas, la vi a Aída Inés Villegas. Había otro muchacho que lo conocía de Bioquímica, creo que era Rodolfo Lerner o algo similar. Él me comentó que lo habían detenido en el sur, que había sido un preso que después de que lo pusieron en libertad volvió a Tucumán y lo agarraron de nuevo.
¿Su hermano Jorge Villegas? Sí.
¿Carlos Juan Salim? No.
¿Rosa Quinteros? No, pero supe que estuvo. Yo estaba en Nueva Baviera y vinieron a comentarme como para que me enterara y supiera, que un grupo de prisioneros los habían matado en un supuesto enfrenamiento; debió haber sido een septiembre u octubre del ´76 y me dijeron que a Rosa Ruinteros la mataron en ese enfrentamiento; pero estaba prisionera desde antes que yo.
¿Daniel Carlevaro? Sí, y estuvo aparanemtente en ese grupo que matan. Lo ví en jefatura vivo, estaba muy mal.
¿Hugo Bernucci? No lo ví, en realidad los escuché hablar a la gente del SIC de que murió mientras torturaba; sin embargo, lo blanquearon en ese supuesto enfrentamiento.
¿María del Pilar Toledo? No se quién es; vi a Chichí Toledo. No se si es la misma. Chichí me parece que no estudiaba; era la novia de Juan Carlos Di Lorenzo; los habían secuestrado juntos. Los conocía de la época de la militancia. A Juan Carlos no lo vi.
¿Ismael Adris? No, pero supe que estuve. Lo conocía de la JUP.
¿Norma Sibantos? Si, fue para fines del ‘77, creo que ya no existía el campo de concentración como tal. Estuvo poquito tiempo y se la llevaron.
¿María Isabel Jiménez de Soldatti? SÍ, si habla de la que fue rectora o decana de la facultad tecnológica; supe que estuvo, pero no la vi personalmente.
¿Quinteros Wenseslao? No puedo recordar bien; ese Quinteros es un policía. Lo vi en la Jefatura de Policía. Escuché que lo habían secuestrado porque tenían cuentas pendientes con Albornoz. Lo acusaban que trabajaba para el 142.
¿Vio al médico Carlos Román Apaza? No, pero supe que estaba.
¿Hugo Díaz? No me recuerdo.
¿Joaquín Ariño? No lo ví, pero supe que estaba.
¿Guillermo vargas Aignasse? No lo ví, pero escuché a la gente del SIC hablar que lo habían tenido.
¿Rodolfo Miguel? Era un muchacho santiagueño, que creo que había sido diputado y se que estuvo en la Jefatura.
¿José Eduardo Ojeda Sierra? Dos hermanos Ojeda. José estuvo en la Jefatura y Fernando en Nueva Baviera.
¿Alicia Raquel Burdisso? Me suena el nombre; ahora mismo no le podría decir.
¿Ana Cristina Corral? Supe que estuvo
¿Luís Holmquist? Supe que estuvo
¿Alicia Cerrota de Ramos? Supe que estuvo, no tengo claro el recuerdo. Hay gente que no conocía, entonces se me borran.
¿José Eduardo Ramos? Escuché, es el esposo de la anterior; sé que estuvo.
¿Luís Rojas y José Dalmiro Rojas? Estuvieron en Jefatura.
¿Romero Reyes y José Raúl Romero? Me parece que eran gente que vivía en la zona este y que estuvieron en Jefatura de Policía.
¿Berta Soldati? Supe
¿Arturo Alberto Lescano? No me puedo acordar.
¿Exequiel Matías Pereyra? Creo que era un chico de medicina y que estuvo secuestrado.
¿María Esther Silva de Visconti? No me recuerdo
¿Carmen Gómez de Giargulo? La conozco perfectamente; era como de mi familia. No la vi, pero sí en una lista, con DF al lado.
¿Héctor Hugo Gargiulo? Igual, con la DF. No los vi y nadie me lo dijo.
¿María Carmen Jaramillo? No me recuerdo.
¿Domingo Romano? Romano Benito Vicente? No.
¿Straca Otto? Me dijeron.
¿Olga Rabsium? la mataron fuera de jefatura dos días después que me trajeron a mí. Vivía con mi compañera Silvia
¿José Manuel Rodríguez? No recuerdo
¿Javier Hipólito Centurión? Me parece recordar de alguna lista. Pero no de que me lo hayan dicho.
¿José Zenon Ruiz? No
¿Jesús Molina? No
¿Víctor Elías? No
¿Raúl Elías? No.
¿Juan Carlos Chaparro? Me suena mucho, pero no puedo.
¿Juan Manuel Luna? No
¿Héctor Tula? No
¿Fidel Pacheco? No
¿Tartalo Manuel Antonio, obrero? No
¿De la cruz Juan Angel? Me suena mucha, pero no
¿Calibró Helda Leonor? No
¿Alvarez García, Julio Rolando”pampero”? Sí, se que estuvo.
¿López Ramón Francisco, López Ceferina? No
¿Marta Coronel? La vi
¿Araldi Carlos? Trajeron su cadáver a Jefatura allá por julio, agosto del ´77.
¿Diana Oesterheld? Su marido era Araldi; estuvo en Jefatura, no la vi personalmente, pero escuche sus gritos. Estaba embarazada. Me acuerdo que gente de inteligencia decía que se había intentado cortar las venas y que por suerte se había salvado.
¿María Tránsito Barrionuevo? Supe que estuvo. No recuerdo qué le paso.
¿Usted conoció a Carlos Gallardo? Lo vi.
¿Usted recuerdo a Juan Carlos Clemente? Sí. Lo vi en jefatura, como un prisionero más.
¿Graciela Bustamante? A Graciela Bustamante la vi muy mal, en un calabozo de los individuales y la vi en esa condición.
¿Ricardo Torres Correa? me dijeron que estaba en la sala adelante.
¿Ángel Garmendia? no lo vi, pero supe que estaba.

Las víctimas:

Cerafina Rosa López, Ramón Francisco López, Juan Carlos López y Marta Angela López: fueron secuestrados el 27 de febrero de 1976. Marta fue liberada luego de haber sido torturada; sus hermanos nunca aparecieron.

Hugo Alberto Díaz: el 8 de junio de 1976 fue llevado de su domicilio (Roca 370) y permanece desaparecido.

Diana Irene Oesterheld y Raúl Carlos Araldi: eran militantes de la Juventud Peronista. En diciembre de 1975 llegaron a Tucumán desde Buenos Aires. Vivían en Frías Silva 231 con su hijo Francisco. Oesterheld estaba embarazada de entre seis y ocho meses y fue detenida en julio de 1976. Francisco fue entregado por efectivos policiales la Sala Cuna, donde fue encontrado por sus abuelos paternos. Araldi es secuestrado en agosto de 1977.

Eduardo Ramos y Alicia Cerrota: en la madrugada del 1 de noviembre de 1976, militares y policías se los llevaron de su domicilio de avenida Soldati 266. Cerrota estaba embarazada y Ramos era periodista de Canal 10.

Enrique Abdón Pastor Cerezo: fue detenido el 1 de febrero de 1977, en la confitería El Buen Gusto (entonces en 9 de Julio primera cuadra).

Adriana Mitrovich, Horacio Ramón Atilio Ferreyra Córdoba, Graciela del Valle Bustamante de Argañaraz y Ricardo Torres Correa: fueron secuestrados en la vía pública el 28 y el 29 de abril de 1977. Mitrovich y Torres Correa eran esposos. Se presume que fueron fusilados en el límite con Santiago del Estero ese 6 de junio.

Carlos Ramón Apaza: fue detenido en las cercanías de Salta y Córdoba el 7 de mayo de 1977.

Rolando y Marta Coronel: en mayo de 1977, un grupo militar irrumpió en la casa que compartían padre e hija en Chacabuco 476. Marta murió producto de las torturas que padeció y Rolando sigue desaparecido.

Daniel Fontanarrosa Larraza: fue secuestrado de su casa en San Lorenzo 1.142, el 31 de mayo de 1977. Nunca se encontró su cuerpo.

Joaquín Ariño: el 3 de junio de 1977, a la madrugada, fue llevado de su domicilio en Blas Parera 252. Permanece desaparecido.

Dante Edgardo Bordón: el 7 de julio de 1977, personas de civil armadas ingresaron en su casa de Fortunata García 1.398. No se supo nada más de él.

Raúl Mauricio Lechessi: ex diputado provincial por el PJ, fue secuestrado el 17 de junio de 1976 en Próspero García y las vías del ferrocarril Belgrano, cuando viajaba en un taxi.

Angel Garmendia: militante del partido Comunista, el licenciado en química fue detenido el 21 de junio de 1977 en su casa de avenida Roca 713. Era amigo de Torres Correa.

Los represores :

Luciano Benjamín Menéndez: fue comandante del III Cuerpo del Ejército. Está acusado de violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; torturas seguidas de muerte; homicidio calificado y asociación ilícita agravada en los 22 casos investigados.

Antonio Domingo Bussi: ex gobernador de Tucumán, enfrenta las mismas acusaciones que Menéndez (salvo asociación ilícita), pero en 19 causas, ya que no fue indagado en las restantes por su precario estado de salud. Una vez que se cumpla ese trámite, podría ser imputado también en las restantes.

Roberto Heriberto Albornoz: el comisario (r) de la Policía (fue jefe del Servicio Informaciones Confidenciales -inteligencia- durante el primer tramo del proceso) deberá responder por 19 casos, con la misma acusación que pesa sobre Menéndez. Lo apodan "El tuerto".

Alberto Luis Cattáneo: el general (r), segundo de Bussi durante la primera parte del gobierno de facto, tendrá que responder por violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; homicidio calificado y asociación ilícita agravada, en seis casos.

Albino Mario Alberto Zimmermann: estuvo al frente de la Policía provincial entre 1976 y 1977. Fue imputado de violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; torturas seguidas de muerte; homicidio calificado respecto de cuatro víctimas.

Luis Armando de Cándido: está jubilado de la Policía provincial, y fue acusado por secuestro de dos personas; violación de domicilio; privación ilegítima de la libertad con apremios; torturas; torturas seguidas de muerte; homicidio calificado; usurpación de la propiedad de Chacabuco 476 y asociación ilícita agravada.

Carlos de Cándido: hermano de Luis y también ex policía. Fue imputado de usurpación de la casa de Jujuy 1.062 y de encubrimiento.

Testimonio de Juan Martin

por CONTRAPUNTO - DE IGUAL A IGUAL

Por más de cinco horas se produjo el testimonio de Juan Martín, uno de los testimonios más esperados. Martín es el sobreviviente más importante de la dictadura militar en Tucumán, reveló funcionamiento el centro clandestino de detención de la ex Jefatura de Policía y otros campos de concentración. “En Nueva Baviera, vi a Bussi entrar a una oficina donde torturaban a un joven, allí ordenó que le pusieran una chapa metálica encima para que sienta más la tortura con picana”, manifestó con toda seguridad. Aseguró que “El Tuerto” Albornoz, ex jefe del SIC, y el ex policía Luis De Cándido integraban el grupo de torturadores. “En el SIC había un grupo de operativos que secuestraban y torturaban”, precisó y reveló que Zimmermann ordenó matar al detenido Campos.
 

1

1) Martín explica que su secuestro se debió a su militancia en la Juventud Peronista y por su paso por Montoneros.


Un ex agente recnoció el funcionamiento de áreas secretas



Miércoles, 24 de Febrero de 2010 21:08
 
 por Contrapunto - De Igual A Igual

El ex agente del Departamento de Informaciones Policiales (DPI) durante 1976 y 1977, Miguel Angel Chuchuy Linares, aseguró en la quinta jornada del histórico juicio contra los represores, que en la ex Jefatura de Policía funcionó un área restringida. Negó que se hayan confeccionado listas negras desde su área pero admitió que en el D2 se hacían informes de personas públicas. “Mientras me mantenga lejos de los militares, mejor. Ellos sabrán lo que han hecho”.
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Silvia Frías de Díaz

"Quienes han pasado por esto, que declaren"

Derechos Humanos - Diario del Juicio
Miércoles, 24 de Febrero de 2010 20:15
Silvia Frías de Díaz narró lo vivido la madrugada en la que fue secuestrado su marido, el odontólogo Hugo Díaz. La testigo explicó que le pidió ayuda al militar retirado Alberto Cerúsico, quien no le dio esperanzas de  volver a ver a su marido, cuando le dijo:"flaca, estás sola para criar a tu hija y no digas que te lo dije porque lo voy a negar’”, tal como testificó en la quinta jornada del histórico juicio. A la prensa la testigo manifestó la importancia de brindar declaración en este juicio y solicitó que lo hagan todos aquellos que pasaron por lo mismo que ella. Cerúsico manifestó no  saber nada de Díaz. "Cerúsico en su grado como capitán había llegado a tener la información de que Díaz no estaba más", interpretó el abogado querellante Lobo Bugeau. Para Cerúsico, no hubo una guerra. Laura figueroa expresó a los medios de prensa su satisfacción por la declaración de su testigo, Silvia Frías. 

por Prensa Contrapunto - De Igual A Igual

martes, 23 de febrero de 2010

Tucumán : los imputados no podrán volver a interrogar a testigos

por Prensa Contrapunto - De Igual a Igual

El Tribunal Oral Federal hizo lugar a un pedido de los organismos de Derechos Humanos, que habían manifestado que “es absolutamente inadmisible y gravísimo que los victimarios intenten amedrentar y provocar a las victimas” a través de las preguntas directas. Por eso, dispuso “que en lo sucesivo los imputados reconduzcan las preguntas a los testigos a través de los abogados defensores en el carácter de legítimos representantes tutelares de los acusados”. Además, “reconoce a los imputados la posibilidad de efectuar las declaraciones que consideren oportunas siempre que se refieran a su defensa, (que) podrán realizarse una vez que se retiren de la sala de audiencia los testigos que prestaron declaración en tal carácter, en tanto de ese modo se equilibran los derechos que se reconocen a las partes en los procesos penales”.

En la jornada del jueves pasado, el represor Antonio Domingo Bussi interpeló al testigo Horacio Pérez, a quién preguntó diversas cosas intentando adjudicarle la categoría de “detenido de privilegio”. Esto generó el rechazo de los organismos de Derechos Humanos, quiénes rechazaron la decisión del Tribunal Oral Federal de permitir a los imputados por delitos de lesa humanidad interrogar directamente a los testigos que fueron también víctimas del Terrorismo de Estado. "Consideramos que esta situación es inadmisible ya que la mayoría de los testigos de estos procesos tienen un doble carácter al ser también víctimas de estos aberrantes delitos", afirmaron.
Por esta razón, el TOF leyó hoy una resolución en la se advierte “que el testigo Apaza y otros que comparecerán a este juicio revisten a su vez el carácter de presuntas víctimas. Esta circunstancia requiere un tratamiento procesal particularizado en la medida en que se repara en las características propias de las causas en juzgamiento -se ventilan presuntos delitos de lesa humanidad-, especialmente cuando se trata de testimonios que constituyen materia de prueba para arribar a un veredicto”.
El TOF tuvo presente la Declaración sobre los Principios Fundamentales de Justicia para las Víctimas de Delitos y del Abuso de Poder, que exige “adecuar los procedimientos judiciales y administrativos a las necesidades de las víctimas en tanto el sentido de estos principios es impedir la “revictimización” de personas que sufrieron graves lesiones a sus derechos, entre las que se encuentran las víctimas del accionar estatal”.

En torno a esta cuestión, el Tribunal entendió “razonable, a los fines de lograr un equilibrio en el concreto ejercicio de los derechos de las partes, que el derecho de defensa en juicio se garantice a través del otorgamiento a los imputados de la posibilidad de reconducir las preguntas a los testigos a través de los abogados defensores en el carácter de legítimos representantes tutelares de los acusados”.

Además, “reconoce a los imputados la posibilidad de efectuar las declaraciones que consideren oportunas siempre que se refieran a su defensa, (que) podrán realizarse una vez que se retiren de la sala de audiencia los testigos que prestaron declaración en tal carácter, en tanto de ese modo se equilibran los derechos que se reconocen a las partes en los procesos penales”.

"Vi a Bussi matar a garrotazos a dos personas”

“A mí me hacían sacar la nafta y el gasoil en bidones para la quema de los "fiambres"    Derechos Humanos - Diario del Juicio    


Martes, 23 de Febrero de 2010 13:31

Esta mañana declaró el ex conscripto Domingo Jerez, en el marco del Juicio por la Ex Jefatura de Policía. Jerez narró que tuvo como misión mezclar la nafta y el gasoil en un bidón para quemar los cuerpos de las víctimas de la última dictadura en el monte tucumano. El crudo relato de Jerez explicaba que: “A mí me hacían sacar la nafta y el gasoil en bidones para la quema de los "fiambres", así le llamaban a los cuerpos. Si no lo hacíamos, nos mataban y pasábamos por guerrilleros”. En su relato más relevante aseguró que vio al represor Antonio Domingo Bussi asesinar detenidos: “Bussi siempre andaba por los centros clandestinos y una vez lo ví matar a dos hombres a garrotazos en Timbó Viejo”, sentenció. El testigo, propuesto por la abogada querellante Laura Figueroa, precisó que ingresó al Servicio Militar Obligatorio en 1976 en el Regimiento 19 de Infantería y que allí permaneció durante 16 meses.
 
Audio con el testimonio de Jerez donde testifica que vio a Bussi asesinar presos. Además el testimonio de Francisco Apaza, de 91 años, padre de Carlos Apaza, desaparecido el 7 de mayo de 1977.